- Maestras artesanas asháninkas mantienen vigente el tejido en telar de cintura.
- Lunanativa integra sus creaciones textiles en piezas contemporáneas y experiencias de origen.
- Su nueva tienda virtual permite conocer a las autoras, sus procesos creativos y las historias detrás de cada tejido.
En Boca Capirushari, una comunidad nativa asháninka ubicada en el distrito de Mazamari, provincia de Satipo, el tejido comienza mucho antes de que aparezcan las primeras iconografías.
La maestra artesana prepara los hilos, dispone los colores y ajusta el telar a su cuerpo. Uno de sus extremos permanece sujeto a un punto firme y el otro se sostiene en la cintura de la tejedora. Con cada movimiento, regula la tensión de la trama y, poco a poco, va formando un tejido con diseños propios de su pueblo.
En este proceso intervienen las manos, la memoria, la observación y los conocimientos adquiridos a lo largo de los años.
Una maestra que continúa enseñando
Luzmila Rosa Chumpe Tomás es jefa de la comunidad nativa de Boca Capirushari y una maestra artesana que comparte sus conocimientos con otras artesanas y con las generaciones más jóvenes.
Para mí, el tejido es cultivar las costumbres de nuestros ancestros y seguir fortaleciendo la identidad de mi pueblo asháninka. —Luzmila Chumpe.
La técnica se mantiene viva mientras se practica, se recrea y se transmite en la vida comunitaria.
Susan Linda Huaringa Sánchez también forma parte de esta historia. Como maestra artesana de Boca Capirushari, crea sus propias composiciones en el telar y participa en la elaboración de los tejidos que posteriormente se integran en las piezas de Lunanativa.
El tejido es una costumbre ancestral que hemos recuperado de nuestros antepasados. Es nuestra cultura y también es nuestro trabajo como mujeres. —Susan Huaringa.
Una técnica que se aprende creando
El telar de cintura es una técnica tradicional transmitida de generación en generación. Su estructura puede parecer sencilla, pero dominarla requiere tiempo, práctica y conocimiento.
Cada maestra combina colores, organiza los hilos y desarrolla motivos geométricos a partir de lo aprendido y de su propia creatividad. Por eso, los tejidos no son productos idénticos ni responden a una fabricación repetitiva.
Los diseños que hacemos nacen de nuestra inspiración y de nuestro entorno. Observamos los colores de las aves, las mariposas y los insectos; de ahí nace nuestra creatividad. —Susan Huaringa.
Luzmila refuerza esta idea:
El tejido nace poco a poco. Hay que tener paciencia y mucha voluntad para que las iconografías salgan bonitas. Para mí, tejer es un trabajo que me da tranquilidad
Mantener vigente esta técnica implica continuar con la práctica, así como generar condiciones para que el trabajo de sus creadoras sea reconocido y valorado.
El encuentro que dio origen a Lunanativa
En 2022, durante un recorrido por comunidades de los valles de los ríos Tambo y Ene, así como por Mazamari, Enma Sánchez observó la destreza con la que las artesanas trabajaban en el telar de cintura. Esta experiencia le recordó a su madre tejedora.
De ese encuentro y de la posterior alianza con las maestras Susan Huaringa y Luzmila Chumpe, en Boca Capirushari, nació Lunanativa, una marca peruana de artesanía contemporánea que integra el tejido tradicional en piezas diseñadas para distintos momentos de la vida cotidiana.
Queríamos que cada creación permitiera reconocer a la mujer que la hizo, su proceso creativo y la comunidad de la que proviene. —Enma Sánchez, fundadora de Lunanativa.
La artesanía contemporánea integra técnicas y conocimientos tradicionales en piezas que responden a los usos y las formas de vida actuales. En Lunanativa, el tejido elaborado en telar de cintura es el elemento principal de bolsos, carteras, mochilas, morrales y otros objetos funcionales.
Las piezas son únicas o se producen en ediciones limitadas. Cada una identifica a la artesana que creó el tejido, la técnica empleada y su comunidad de origen. Así, el tejido no se presenta como un elemento anónimo, sino como una creación vinculada con una mujer, un territorio y una historia.
Las colecciones también incorporan tejidos de las artesanas nomatsigengas Débora Huaranca y Marcelina Huamancca, de la comunidad nativa San Ramón de Pangoa, en el distrito de Pangoa; y de Inés Ríos y Tirza Toribio, de la comunidad nativa Vista Alegre, en el distrito de Río Tambo. Ambas comunidades se encuentran en la provincia de Satipo.
Aprender a tejer donde nace el tejido
Lunanativa ofrece experiencias de co-creación textil en Boca Capirushari. Estas experiencias no se limitan a una demostración: los visitantes aprenden haciendo y elaboran su propia pieza en telar de cintura, guiados por las maestras artesanas y dentro de la vida de la comunidad.
Hay tres tipos de experiencias: encuentro textil, de cuatro horas; inmersión textil, de un día; y raíces amazónicas, de dos días.
La nueva tienda virtual
Con la apertura de lunanativa.pe, la marca inicia una nueva etapa. No es solo un espacio de venta, sino una vitrina para las creaciones y las historias que comienzan frente a un telar.
Mientras Luzmila, Susan y otras maestras sigan creando y enseñando, cada tejido seguirá conectando generaciones, territorios y nuevas formas de llevar la artesanía peruana.
Conoce sus creaciones e historias en https://lunanativa.pe.
Lunanativa: tejidos que conectan historias.







