Artesanía contemporánea que nace del encuentro
Antes de convertirse en una cartera, cada pieza de Lunanativa comienza con un encuentro.
Una maestra artesana, un saber textil transmitido entre generaciones y nuevas ideas de diseño se encuentran para crear piezas que acompañan la vida cotidiana.
De ese diálogo nace Lunanativa: una marca peruana de artesanía contemporánea que acerca los saberes textiles a la vida actual, reconociendo a las maestras artesanas, su creatividad y los territorios donde estos conocimientos permanecen vivos.
Una marca que nació de una historia personal
Lunanativa tiene sus raíces en Tazo Grande, una comunidad rural del distrito de Monzón, en Huánuco. Allí creció su fundadora, Enma Sánchez, observando a su madre tejer piezas para sus hijos y su hogar.
Crecí viendo a mi mamá abrigarnos con sus tejidos y eso me parecía maravilloso. Con los años comprendí cuánto conocimiento, talento y destreza había en sus manos. Lunanativa nace de esa memoria y de mi deseo de crear, junto a mujeres artesanas de comunidades nativas y rurales, nuevas formas de valorar y compartir sus saberes textiles
Enma Sánchez Alendro, fundadora de Lunanativa
El encuentro entre los saberes textiles y el diseño contemporáneo
En Lunanativa, el trabajo textil es una parte esencial del proceso creativo. Tejer en telar de cintura requiere organizar la urdimbre, combinar los colores y mantener con el cuerpo la tensión de los hilos. Cada decisión expresa el conocimiento, el dominio técnico y la creatividad de quien teje.
A partir de los tejidos creados por las maestras artesanas se desarrollan carteras, bolsos, mochilas, bandoleras, cojines y accesorios pensados para acompañar distintos momentos de la vida cotidiana.
El diseño permite integrar los tejidos a nuevas formas, usos y materiales, sin ocultar su origen ni la autoría de quienes los crearon.
En ese encuentro se construye la artesanía contemporánea de Lunanativa: piezas que conservan el valor del trabajo hecho a mano y, al mismo tiempo, responden a nuevas formas, usos y necesidades de la vida cotidiana.
Las maestras artesanas son creadoras
Detrás de cada tejido existe una persona con nombre, conocimientos y una trayectoria propia. Ellas crean desde saberes que han aprendido, practicado y enriquecido a lo largo de su vida.
Reconocer su autoría es una parte esencial del trabajo de la marca. Por eso, las piezas identifican a la maestra artesana que elaboró el tejido, su comunidad y el pueblo originario al que pertenece.
Nombrarlas permite comprender que el valor de una creación no reside solamente en su apariencia, sino también en el conocimiento, el tiempo y la capacidad creativa que hicieron posible su existencia.
¿Cómo nace una colección de Lunanativa?
Una colección no comienza siguiendo una tendencia. Puede nacer de un color observado en el territorio, de un tejido, de una conversación con las maestras artesanas o de una sensación que se desea transmitir.
A partir de esa inspiración se exploran colores, dimensiones, materiales y formas de integrar el trabajo textil a piezas funcionales. Se priorizan tonalidades atemporales, fáciles de combinar y capaces de acompañar la vida cotidiana más allá de una temporada.
Las paletas también rinden homenaje a los colores de la naturaleza: la tierra, el bosque, el cielo, la luz y los atardeceres amazónicos.
Así nació Atardecer, una colección inspirada en los colores del cielo amazónico y creada para acompañar la oficina, la universidad, los viajes y otros momentos cotidianos.
Lunabrisa, en cambio, se inspira en la brisa: suave, libre y natural. La colección busca expresar un equilibrio entre estructura y movimiento, integrando el trabajo artesanal a formas contemporáneas que acompañan la vida cotidiana.
Calidez lleva los saberes textiles al hogar a través de cojines que aportan color, textura y una presencia cálida a los espacios que habitamos.
Debido a las particularidades del trabajo manual, muchas creaciones son piezas únicas o forman parte de series muy pequeñas.
Más que una tienda de carteras
Lunanativa también impulsa experiencias de co creación textil en Boca Capirushari, en la selva central del Perú.
Estas experiencias permiten acercarse al telar de cintura de la mano de las propias maestras artesanas y en la comunidad donde este conocimiento permanece vivo. Quienes participan pueden observar, escuchar, aprender y comprender mejor todo lo que existe detrás de un tejido.
Así, Lunanativa genera diferentes formas de encuentro: a través de una pieza, una historia o una experiencia compartida.
Diseño con identidad cultural
Los tejidos tienen origen y autoría. Están relacionados con personas, conocimientos y territorios concretos. Trabajar con ellos exige respeto, reconocimiento y transparencia.
El diseño no busca sustituir esos saberes, sino acompañarlos para que puedan dialogar con nuevos materiales, usos y formas de vida.
Por eso, quien elige una pieza de Lunanativa puede conocer quién creó el tejido, de dónde proviene y qué proceso hizo posible su elaboración.
Una historia que continúa
Su historia se construye junto a las maestras artesanas y también junto a quienes desean conocer el origen de lo que eligen, valorar el trabajo hecho a mano y acercarse a los saberes textiles desde una mirada respetuosa.
Eso es Lunanativa: un espacio de encuentro donde los saberes textiles dialogan con el diseño y continúan su camino hacia nuevas historias.
Deseo que, cuando una mujer tenga una pieza de Lunanativa en sus manos, conecte con las manos que crearon el tejido y con la historia, la comunidad y el arte del labrado textil que hay detrás.
Enma Sánchez Alendro, fundadora de Lunanativa.
Te invitamos a descubrir las colecciones, conocer a las maestras artesanas y recorrer el universo de Lunanativa.







