Una colección que lleva los colores del cielo amazónico a piezas contemporáneas creadas para acompañar la vida cotidiana.
Hay momentos en que el cielo parece detener el tiempo. En la Amazonía peruana, el final de la tarde transforma el paisaje: la luz cambia, los tonos cálidos se intensifican y el horizonte ofrece una escena distinta cada día. De esa imagen nace Atardecer, una colección de Lunanativa que convierte esa inspiración en carteras y accesorios contemporáneos creados desde el telar de cintura.
Atardecer no reproduce un paisaje de manera literal. Recoge su energía, sus contrastes y su calidez para construir un lenguaje visual propio. El naranja ocupa un lugar central y, dentro del relato de la colección, expresa identidad, energía y vida. A su alrededor aparecen tonos tierra, verdes, negros, rojos y azules que amplían la mirada hacia la diversidad del territorio amazónico.
Una colección que comienza en el telar de cintura
Cada pieza comienza con el tejido. En el telar de cintura, los hilos se ordenan, se tensan y avanzan al ritmo de las manos y del conocimiento de la maestra artesana. Allí se construyen colores, formas geométricas y composiciones que no funcionan como un adorno añadido al final: son el punto de partida del diseño.
Lunanativa diseña desde el telar. Esto significa observar las posibilidades de cada tejido y pensar cómo puede integrarse a una pieza actual sin quitarle protagonismo. El encuentro entre saber textil y diseño contemporáneo da lugar a una colección donde la herencia cultural dialoga con las necesidades de la vida cotidiana.
Maestras artesanas: creadoras de la trama
Atardecer reúne el saber y la creatividad de maestras artesanas asháninkas y nomatsigengas de Satipo y Pangoa, en la región Junín. Participan Susan Huaringa, Luzmila Chumpate, Sarelita Shirisente, Tirza Toribio e Inés Ríos, del pueblo Asháninka; y Marcelina Huamancca y Débora Huaranca, del pueblo Nomatsigenga.
Nombrarlas es parte esencial de la historia. Ellas no son proveedoras anónimas ni una referencia decorativa: son creadoras y portadoras de conocimientos textiles. Cada tejido expresa decisiones sobre el color, la composición y el ritmo de las figuras. Por eso, aun cuando dos piezas compartan un mismo modelo, la intervención hecha a mano les confiere un carácter particular.
Dos pueblos originarios, diversas formas de crear
Atardecer reúne el saber y la creatividad de maestras artesanas asháninkas y nomatsigengas de la provincia de Satipo, en la región Junín. Susan Huaringa, Luzmila Chumpe y Sarelita Shirisente viven en la comunidad nativa Boca Capirushari, ubicada a diez minutos de la ciudad de Mazamari. Luzmila Chumpe es una sabia maestra artesana y jefa de su comunidad. Tirza Toribio e Inés Ríos viven en la comunidad nativa Vista Alegre, a cinco horas de recorrido río abajo por el río Tambo. Ambas comunidades pertenecen al pueblo asháninka.
Marcelina Huamancca y Débora Huaranca pertenecen al pueblo nomatsigenga y viven en la comunidad nativa San Martín de Pangoa, ubicada a tres minutos de la ciudad de Pangoa. Luzmila Chumpe, Inés Ríos y Marcelina Huamancca son reconocidas como sabias: mujeres mayores de sus comunidades que conservan conocimientos textiles y los transmiten a las nuevas generaciones. Su participación en Atardecer permite reconocer que el telar de cintura no solo da origen a nuevas creaciones, sino que también mantiene vivo un aprendizaje compartido entre generaciones.
Del tejido a una pieza para la vida cotidiana
Los textiles elaborados en telar de cintura se integran con acabados de ecocuero en diseños pensados para distintos ritmos y momentos. La colección incluye carteras grandes y medianas, bolsos de hombro, bandoleras, morrales, clutch, mochilas, portátiles para laptop y tablet, y textiles para el hogar.
La variedad no responde solo a una decisión estética. Cada formato propone una manera diferente de llevar lo necesario: una cartera amplia para el trabajo, un morral para moverse con libertad, una bandolera para una salida ligera, un clutch para una ocasión especial o una mochila para jornadas que exigen mayor comodidad. Bolsillos y compartimentos interiores ayudan a organizar el día sin perder la presencia del tejido.
Diseño contemporáneo con identidad cultural
En Atardecer, lo contemporáneo no reemplaza al saber tradicional: conversa con él. Las líneas funcionales, los acabados y las proporciones se desarrollan para acompañar usos actuales, mientras el telar conserva el centro visual y narrativo de cada creación.
Ese equilibrio resume una forma de entender el diseño. Una cartera puede responder a una necesidad práctica y, al mismo tiempo, acercarnos a las personas, los territorios y los conocimientos que hicieron posible su creación. Elegir una pieza de Atardecer es reconocer que detrás de un objeto cotidiano existe un proceso compartido, tiempo de trabajo y una historia que merece ser contada con respeto.
Una edición limitada, muchas formas de acompañarte
Atardecer es una edición limitada. Sus piezas recorren distintas escalas, colores y usos, pero comparten una misma raíz: el encuentro entre el cielo amazónico, el telar de cintura y una mirada contemporánea. Más que seguir una temporada, la colección busca acompañar por más tiempo y encontrar un lugar real en la rutina de quien la elige.
Quizá por eso un atardecer nunca se contempla de la misma manera dos veces. Cambia con la luz, con el lugar y con quien lo mira. En esta colección sucede algo parecido: cada tejido aporta su propio ritmo y cada persona le da una nueva historia cuando lo incorpora a su vida.
Descubre las formas, los colores y las historias de la Colección Atardecer.






